NIETA 126

“No pudieron: el amor le ganó al odio, es más fuerte que el odio, siempre”

Con esas palabras explicò su satisfacción la nieta recuperada numero 126, presentada hoy en una emotiva conferencia de prensa por las Las Abuelas de Plaza de Mayo. La joven se enteró que es hija de Edgardo Garnier y Violeta Graciela Ortonali, ambos aún desaparecidos. “Su familia la buscó siempre. Fueron de los primeros en hacer la denuncia en Abuelas”, relato Estela de Carlotto sentada junto a la nieta y la hermana del joven secuestrado en 1977.
“No pudieron: el amor le ganó al odio, es más fuerte que el odio, siempre”
05/12/2017
"

Estoy feliz, estoy plena", expresó la joven en la conferencia de prensa celebrada hace algunos minutos en la sede de Abuelas. A su vez, la nieta celebró tener "una abuela" y afirmó que se le "completó la vida".

Violeta Ortonali fue secuestrada el 14 de diciembre de 1976, con ocho meses de embarazo, contó Estela de Carlotto. “Edgardo buscó por todos lados a su mujer hasta que el 8 de febrero de 1977 también él fue secuestrado. Su familia continuó la búsqueda y fue una de las primeras en hacer la denuncia, pero nunca hubo ningún dato concreto sobre la pareja ni el niño o niña nacida en cautiverio… hasta ahora”, comenzó detallando la presidenta de Abuelas, Estela de Carloto, al inicio de la conferencia.

La joven se acercó al Área de presentación espontánea de la sede de Abuelas para consultar por su identidad porque alguien de su entorno familiar le había dicho que no era hija biológica de la pareja que la crió. “Me enteré que no era hija biológica de mis padres un sábado y el lunes siguiente ya estaba acá para preguntar si era hija de desaparecidos, más que nada por mi fecha de nacimiento”, manifestó la joven, que no podía contener la felicidad.

A su vez, la nieta explicó que le dieron turno para hacer los análisis en la Conadi y que cuatro meses más tarde la llamaron para decirle que no había habido compatibilidad con el registro. “Seguí mi vida pensando otra historia, que me habían abandonado, por ejemplo, pero no podía tener certeza, tenía que aprender a vivir con eso. Dónde iba a buscar cuarenta años más tarde?”, se preguntó después del llamado.

Ayer, sin embargo, la muchacha recibió el llamado. “Me dijeron que había información que me tenían que dar personalmente y ahí sospeché, me puse muy ansiosa y una compañera de trabajo me acompañó”, continuó describiendo cómo recibió la grata noticia.

Los padres

Edgardo Garnier, oriundo de Entre Ríos, era el padre de la joven, que nació el 7 de agosto de 1955 en Concepción del Uruguay. En su familia lo llamaban “Edgar” o “Rober”; sus amigos, en cambio, le decían “El Chueco” o “El Pato”. Garnier militó junto a Violeta Graciela Ortolani en La Plata en la Frente de Agrupaciones Eva Perón (FAEP), una escisión del Frente Universitario de la Revolución Nacional, y estudiaba ingeniería.

Violeta Graciela Ortolani nació en Buenos Aires, el 11 de octubre de 1953, y tras la muerte de su madre se fue a vivir a Bolívar. Desde allí fue a la capital bonaerense para estudiar en la universidad. Garnier militó primero en la JP y Ortolani en la JUP. Ambos se sumaron después a la organización Montoneros. A él sus compañeros de militancia lo llamaban “La vieja Bordolino” o “El viejo”; a ella, “La Viole”.

Ortolani fue secuestrada el 14 de diciembre de 1976. Tenía 23 años y un embarazo de 7 meses. A Garnier lo secuestraron casi dos meses después, el 8 de febrero de 1977, en La Plata. Pensaban llamar Marcos, Enrique o Vanesa al bebé que esperaban. Ambos continúan desaparecidos. Quienes la criaron murieron.

Hoy en la conferencia la joven aseguró que se le “completó la vida”. “La sensación de pasar de pensar que fui abandonada, no deseada, a sentir que fui una persona muy querida, muy deseada, muy buscada, que tengo una familia hermosa y que tengo una abuela, ¡no lo puedo creer!”, siguió su relato la nieta, que todavía “no caía” y estaba en shock. Finalmente concluyó: “Estoy feliz, estoy plena”.

Por último, la joven alentó a que todos los jóvenes que tengan dudas se acerquen a Abuelas. “No pudieron: el amor le ganó al odio. El amor es más fuerte que el odio, siempre”, proclamó la nieta 126.

Autor : Ariel Gauna
Qué te pareció la noticia?
  • Me gustó
    %
  • No me gustó
    %
  • Me da lo mismo
    %
Dejar un comentario