DESPUÉS DE LAS PASO

El Ajuste post electoral  

Todo el arco político coincide con un pronóstico para después de las PASO de octubre: sea cual fuere el resultado, se vendrá un pronunciado ajuste. Según un informe realizado por docentes de la UNDAV los costos de este ajuste fiscal, que tendrá que realizar el Gobierno para llegar a la meta que se propuso de 4,2 por ciento del PBI de déficit, rondarán en, aproximadamente, 250.000 millones de pesos (en el peor escenario económico).
18/06/2017

 

Luego de haber transitado un 2016 con incrementos de precios regulados prácticamente todos los meses (combustibles en enero, luz en febrero, peajes en marzo, gas en abril, combustibles en mayo, prepagas en junio, prepagas en julio, Etc.) las declaraciones de algunos funcionarios de la actual administración nacional han dejado en claro las reformas “necesarias” que deben realizarse luego de las elecciones. El discurso macrista, en este sentido, asegura que el ajuste no fue suficiente ni tampoco bien ejecutado hasta ahora, es decir, que el problema no es la orientación de las medidas del Gobierno sino su aplicación.    

A raíz de esta lógica se desprende el reiterado mecanismo de prueba-error, que funciona como aliviador ante las fuertes resistencias que encontraron las decisiones relacionadas con el ajuste o el achicamiento del Estado. Las declaraciones del exdirector del Banco Nación, Carlos Melconian, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne o del mismo presidente Mauricio Macri sobre algunas de las opciones a seguir luego de los comicios, enciende la alarma entre aquellos que desconfían de una reactivación de la economía, y también de la tan anunciada llegada de “inversiones y brotes verdes”.

El escenario post electoral, entonces, tiene la mira puesta en qué hará Mauricio Macri y su equipo económico para cumplir la meta fiscal propuesta para 2017. Tomando los datos revelados por el Módulo de Políticas Económicas del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), para alcanzar la meta oficial del 4,2 del PBI de  déficit en 2017, el Gobierno debería ajustar aproximadamente 250.000 millones de pesos (en el peor escenario económico). Para tener una dimensión de este monto, es necesario contrastarlo con algunos montos representativos de la economía:

•    Equivale al 17 por ciento del presupuesto para jubilaciones de ANSES
•    Al 110 por ciento del Presupuesto del Ministerio de Desarrollo Social
•    Al 90,8 por ciento del presupuesto destinado a las pensiones no contributivas (inválidos, ex combatientes de Malvinas, madres con 7 hijos, Etc.)
•    Al 91 por ciento del presupuesto para educación
•    Al 770 por ciento del presupuesto para vivienda

Hasta ahora esa diferencia solo se da entre ingresos corrientes (impuestos) y gastos corrientes (inversión social). Si a la ecuación le restamos los intereses financieros a pagar, el déficit a cubrir se agranda a 8,9 por ciento del PBI. La situación se vuelve aún más compleja si tenemos en cuenta la caída en la recaudación que ha sufrido el Estado en 2017. El impuesto a los bienes personales disminuyó un 65,1 por ciento (recordemos que a mitad del año pasado se hicieron cambios en el impuesto, reduciendo la cantidad de contribuyentes alcanzados), derechos de exportación con una disminución del 34,8 (por la caída en las exportaciones), derechos de importación retrocedió un 8,4 y ganancias bajó un 5,2.. El Impuesto al Valor Agregado creció un muy leve 0,2 por ciento, mientras que el impuesto al cheque un 4,6.

Ante esta situación, parece innegable que Cambiemos deberá realizar cambios si quiere lograr cumplir con las metas propuestas y, al parecer, este cambio significa más ajuste en materia fiscal. La cuestión principal será ver como sale posicionado el gobierno de la contienda electoral, y sobre qué áreas se acentuara el ajuste que, a esta altura, se presenta de forma evidente para después de octubre.

Autor : Ariel
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